Getting Things Done by Retail

Getting Things Done by Retail

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La gestión de este volumen de comunicación necesita profesionales preparados que aporten valor y no “apaga fuegos”. Muchos se verán reflejados en esta expresión. No hay reunión en la que no este un supervisor, área manager…que su móvil, tablet o e-mail no eche humo.

“Stop bomberos y bienvenidos gestores de valor”

La dinámica en el sector Retail es muy muy rápida, cada uno de los puntos de venta es una “pequeña empresa” con sus objetivos, estrategias, equipos… la suma de todos contribuye a aportar valor a la marca. En este contexto, la figura del supervisor o área manager, es el nexo de unión, referente y “driver” de la estrategia del negocio en un doble sentido: como máximo conocedor de la operativa de  los puntos de venta y como transmisor de las líneas de actuación que quiere implementar la marca. Sus responsabilidades son esenciales para la operativa del negocio, pero estas no son suficientes, si no es generador de relaciones de valor. 

No podemos comprar más tiempo, pero si utilizarlo de forma más productiva a través de la metodología GTD.

GTD “ Getting Things Done” es el modelo de David Allen, que está marcando tendencia en el campo de la productividad personal. La psicología de GTD se basa en hacer fácil el almacenamiento, seguimiento y revisión de toda la información relacionada con las cosas que necesitas hacer. Allen sugiere que muchos de los bloqueos mentales en los que nos encontramos a la hora de completar ciertas tareas, vienen dados por una planificación insuficiente. Según Allen, es más práctico haber reflexionando previamente sobre ello, generando una serie de acciones que hacer más tarde, sin necesidad de volver a planificarlo durante su realización.

El modelo está basado en cinco pilares:

  • Recopilación. Vaciar la mente de tareas y cosas pendientes.
  • Procesamiento. Procesar todas esas tareas volcadas en el sistema.
  • Organización. Organizar tareas en listas. Agenda. Crear proyectos,

archivos de seguimiento, etc.

  • Evaluación. Revisar el trabajo pendiente a intervalos de tiempo y niveles

apropiados.

  • Hacer las cosas.

Algunas de las ventajas que aporta este modelo son: liberar la mente de las acciones que se tienen que desempeñar, dejando tiempos para pensar y desarrollar trabajos de valor. Disminuir los niveles de estrés y ansiedad y poder marcar las prioridades a cada cosa. Incrementar la productividad.

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Esta mejora de la productividad personal da un paso más en el desarrollo de las nuevas competencias digitales que nos ofrece el entorno actual  y nos ofrece el tiempo necesario para poner foco en el protagonista principal en Retail, “el cliente” y la mejora de su experiencia. Pero para el próximo blog dejo una pregunta abierta: Esta experiencia, ¿ha cambiado la percepción del cliente realmente?

Hablaremos de la experiencia empleado.

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