Optimización de la red de oficinas bancarias
Nos encontramos ante un entorno económico en clara desaceleración, que combina una situación exterior con incertidumbre; unas condiciones internas adversas por la construcción, el empleo y el IPC por encima de otros países, y una desconfianza del consumidor cada vez más acusada.
A ello se le une un panorama financiero difícil:
- Un sector receloso, que acusa como génesis de su situación actual: los bajos tipos de interés entre 2001-2005; la enorme liquidez a nivel internacional y los excesos que de ello se derivó; y la posterior bajada de los tipos de interés en los mercados de largo plazo.
- Una preocupación general por conseguir una cartera de clientes solvente, en un Mercado copado que obliga a pelear comercialmente por un cliente y conseguir fidelizarlo.
La bonanza del sector en los últimos años, ha propiciado unas redes comerciales financieras caracterizadas por los siguientes aspectos, y que, en una coyuntura como la actual, no responden al nuevo entorno:
- Falta de optimización del punto de venta y del personal de las entidades.
- Escasa proactividad comercial, fruto de los resultados favorables obtenidos hasta la fecha empujados por un entorno de bonanza.
- Orientación excesiva a las “grandes operaciones”, descuidando la gestión eficaz de la base de clientes y su potencial.
- Crecimiento exponencial del número de oficinas: gran número de puntos de venta de reciente apertura pendientes de rentabilizar.
- Falta de sistematización comercial orientada a Mercado y a consecución de objetivos.
Desde tatum, identificamos como retos para el Sector Financiero en el entorno actual, lograr optimizar y hacer eficientes sus Redes, lo que se traduce en conseguir:
- Favorecer la proactividad comercial de las Redes.
- Sistematizar el Modelo de Funcionamiento Comercial.
- Optimizar las plantillas reconduciendo perfiles hacia la venta.
- Explotar adecuadamente las Bases de Clientes.
- Fidelizar a los clientes de valor.
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